Ansiedad en la Enfermedad de Parkinson

La calidad de vida de los pacientes se ve afectada significativamente por la enfermedad, tanto por los síntomas motores como no motores. Desde el principio de la enfermedad puede existir depresión, a veces ansiedad y ocasionalmente una sensación de intranquilidad interior y deseo de moverse sin poder estar quieto.

La ansiedad es un estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad. La ansiedad en la enfermedad de Parkinson no es solo una reacción emocional a los síntomas de la enfermedad, sino que también puede ser una consecuencia de ciertos cambios neuroquímicos que el Parkinson provoca en el cerebro. La ansiedad, además de su efecto en la calidad de vida, también aumenta el estado de dependencia del paciente y sobretodo la angustia del cuidador y de los familiares.

Entre los principales síntomas de ansiedad y las manifestaciones más frecuentes en los pacientes están:

  • Ansiedad continua: Es una sensación general de ansiedad, con preocupación excesiva y alta reactividad emocional. A su vez ocasiona problemas de concentración, inquietud y dificultad para dormir.
  • Ataques de pánico: Consiste principalmente en episodios de miedo intenso con palpitaciones fuertes, dificultad para respirar, sudoración excesiva y/o mareos.
  • Fobias: Es la aparición de miedo o angustia por un objeto o situación en particular.

Es muy importante notar cuando el paciente presente alguna de estas señales ya que la ansiedad puede hacer que los síntomas motores se vuelvan más incapacitantes sin importar el transcurso de la enfermedad. Además, las personas con ansiedad tienden a percibir que su salud está peor de lo que en realidad está, lo cual puede crear una gran barrera mental frente a la enfermedad y evitar que el paciente mantenga su independencia.

Antes de buscar un tratamiento directo para la ansiedad, es importante que el médico evalúe si alguno de los fármacos que consume para tratar la Enfermedad de Parkinson puede ser el causante de la ansiedad y descartar otras condiciones médicas como hipotiroidismo o fibromialgia.

Únicamente el médico podrá ser el que, luego de diagnosticar, sugiera un tratamiento que puede incluir tanto ansiolíticos como psicoterapia. En el caso de los ansiolíticos, se debe estar muy atento a la aparición de posibles efectos secundarios como confusión, mareo o problemas de equilibrio. En el caso de la psicoterapia, lo más común para estos casos es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) que ayuda a las personas a desarrollar formas de modificar el pensamiento y el comportamiento con el fin de aprender a manejar y aliviar la ansiedad.

Nutrición en la Enfermedad de Parkinson

Las alteraciones motoras y psíquicas que produce la enfermedad de Parkinson tales como salivación anormal, dificultad para tragar, náuseas o estreñimiento provocan tanto dificultad para alimentarse como pérdida del apetito. Es muy importante que desde el inicio de la enfermedad se adopten pautas de alimentación adecuadas para evitar la pérdida de peso, mejorar la función gastrointestinal, conservar los huesos fuertes (por posibles caídas) y sobretodo garantizar que los alimentos no interfieran con el tratamiento.

La terapia farmacológica más importante para los pacientes con Parkinson es el tratamiento con levodopa. La levodopa es un fármaco muy sensible y se ve interferida principalmente al ingerir proteínas y grasas.

Las proteínas se descomponen en aminoácidos, los cuales van a la sangre y de ahí a los diferentes órganos, incluído el cerebro. Para pasar de la sangre al cerebro deben atravesar la barrera hematoencefálica, que tiene unos canales llamados transportadores, los mismos que debe atravesar la levodopa para poder hacer efecto. Por lo tanto, si mezclamos proteínas y levodopa, haremos que no consiga completar su efecto.

Por otro lado, las grasas retrasan el proceso digestivo. Es por eso que si se toma levodopa después de una comida rica en grasas, se liberará de forma más lenta y no hará su efecto en el cerebro de forma adecuada.

Es recomendable que el tratamiento con levodopa se tome de 30 a 60 minutos antes de las comidas, para posibilitar la rápida absorción de la levodopa y que los alimentos no interfieran en sus efectos. En caso de que el tratamiento con levodopa le produzca malestar estomacal o náuseas, puede tomarlo con alimentos que no contengan proteínas o grasas o tomar la medicación con una infusión también permitirá que el cuerpo la reciba de mejor manera.

Otros puntos a tener en cuenta son:

  • Las legumbres y los frutos secos son alimentos que contienen levodopa de forma natural, por lo que se recomienda que sean incorporados a la dieta del paciente.
  • Las proteínas de origen vegetal (frutos secos, legumbres, soya, entre otros) producen menos interferencia con el tratamiento de levodopa.
  • Es fundamental aumentar el contenido de fibra en la dieta, con frutas y verduras así como con productos integrales, suplementos de fibra como salvado de trigo, entre otros, ya que es frecuente que los pacientes con Parkinson presenten estreñimiento.
  • Es muy importante siempre vigilar al paciente mientras está comiendo y estar pendientes si tiene dificultad para movilizar los alimentos o líquidos dentro de la boca o si tiene dificultad para la deglución.
  • No hay que olvidar la hidratación y el consumo diario de frutas y verduras.
Pueden leer un artículo con más consejos acerca de la nutrición en el Parkinson escrito por la Parkinson’s Disease Foundation de NYC haciendo clic aquí.

Sueño y Parkinson

La naturaleza, gravedad y progresión de los síntomas del Parkinson varía de una persona a otra. Síntomas como los trastornos del sueño pueden llegar a ser realmente molestos y afectar la calidad de vida del paciente, es por esto que una buena higiene del sueño es fundamental.

Para ayudar a conseguir un buen descanso, podemos tener en cuenta las siguientes medidas:

  • Crear un entorno relajante para dormir, evitar fuentes de ruido o calor excesivo.
  • Hacer ejercicio de forma regular nos ayudará a gastar energías y poder dormir más fácilmente.
  • Alejar la ansiedad y el estrés a través de técnicas de relajación. (Pueden revisar este video)
  • Mantener un horario regular de sueño. La sensación de descanso es mayor si se mantienen horas regulares al acostarse y levantarse.
  • Prestar atención a lo que come y a qué hora lo hace. Evitar el alcohol y la cafeína ya que son inhibidores del sueño.
  • Evitar siestas diurnas.
  • Intentar regular de forma natural los ciclos de sueño exponiéndose a la luz durante las horas de vigilia y buscando la oscuridad para las horas de sueño.
  • Hablar con su médico, tenerlo al tanto y analizar juntos la mejor manera de sobrellevar los trastornos del sueño.

Mantener una Vida Activa

A pesar de que los síntomas del Parkinson pueden variar en cada paciente, la enfermedad del Parkinson presenta varias características particulares: temblor en reposo, rigidez muscular, inestabilidad postural y lentitud en los movimientos (bradicinesia). Al momento, no se ha encontrado cura para la enfermedad del Parkinson pero existen muchas opciones de tratamiento para minimizar los síntomas y permitirle a los pacientes tener una buena calidad de vida.

Es muy importante, por la naturaleza de la enfermedad, que el paciente y su familia tengan en cuenta la importancia de tener una vida activa, realizando todo el ejercicio que sea posible. Hay mucha evidencia  y estudios acerca de cómo el ejercicio físico puede mejorar muchas patologías, ya que no sólo ayuda a estimular las capacidades físicas sino también las mentales, y sobretodo a mejorar el estado de ánimo.

Pero… ¿Cómo empezar? Caminar siempre será el mejor ejercicio para mantenerse en forma y reforzar los músculos y articulaciones. Caminar a diario nos ayuda a activar nuestras cadenas musculares y hace que nuestro paso sea más y más firme a medida que los músculos se desarrollan y se hacen más fuertes. Es la más básica de las capacidades humanas y, sobretodo, es considerada la clave de la independencia para los pacientes.

Otros ejercicios que pueden resultar útiles son los de coordinación como lanzar una pelota con una o dos manos y también ejercicios de equilibrio como caminar sobre una línea recta ya que estos ayudan al paciente a mantener su movilidad articular. Por otro lado, los ejercicios de realineación postural y respiratorios ayudarán no sólo a mejorar la postura sino a calmar la ansiedad y cultivar la tranquilidad mental. Existen también ejercicios de propiocepción (la capacidad de nuestro cuerpo de ubicar la posición de las articulaciones en todo momento), los mismos que ayudan a que el paciente se encuentre siempre consciente del espacio que está ocupando y de esa forma puede evitar tropiezos o caídas.

Muy Importante: Hay que tener en cuenta que todo ejercicio físico o de rehabilitación de un paciente con Parkinson debe estar siempre bajo el control de profesionales capacitados y con experiencia ya que muchos ejercicios se deben adecuar a las capacidades y/o limitaciones de cada uno. Además, debe realizarse un correcto estiramiento antes y después de cada rutina de ejercicio.

Pueden ver un video de ejercicios de estiramiento que preparamos junto con Narasimha Yoga aquí:  Ejercicios de Estiramiento

10 Signos de Alerta Temprana

Algunas veces es difícil reconocer si se padece de la enfermedad de Parkinson, a continuación compartimos una lista de algunos signos y síntomas tempranos que pueden ayudar a reconocer si usted sufre de esta enfermedad. Ninguno de estos signos o síntomas por separado deben preocuparlo, sin embargo, si usted tiene más de uno, anótelos y consulte con su médico.

Recuerde que el diagnóstico temprano le puede ayudar a tener una vida más larga y saludable.

 Temblor

¿Ha notado temblor en sus dedos, manos, barbilla, mandíbula o labios? ¿Siente que le tiembla la pierna cuando se sienta o cuando está en una posición relajada? Los temblores o contracciones en las extremidades son síntomas tempranos y comunes de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? El temblor puede ser normal después de realizar mucho ejercicio, si ha sufrido una herida o golpe, o también si ha tomado algún medicamento que pueda causar temblor.

Letra Pequeña

¿Ha notado que su letra ahora es más pequeña que antes? ¿Ha notado que su forma de escribir ha cambiado? ¿Ha disminuido el tamaño de la letra y ahora junta más las palabras? El cambio radical y repentino en la forma o el tamaño de escritura es un síntoma temprano de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Algunas veces la forma en que escribimos cambia a medida que envejecemos, o también si nuestras manos o dedos se ponen rígidos o si perdemos la visión, sin embargo estos cambios suceden a lo largo de un periodo de tiempo largo y no repentinamente.

Pérdida del Olfato

¿Ha notado que ya no puede oler ciertos alimentos igual que antes? Si tiene problemas al oler ciertos alimentos como el guineo, canela, pepinillos o el ajo, debe consultar con su médico acerca de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? El sentido del olfato puede cambiar si tiene gripe o si su nariz está congestionada. Sin embargo, los olores deben regresar una vez que usted se mejore de la gripe o congestión.

Problemas con el Sueño

¿Ha notado que usted se mueve mucho en la cama, patea o da puñetazos mientras se encuentra profundamente dormido? ¿Ha empezado a caerse de la cama mientras duerme? Puede ser que su esposa/o lo note y tenga que cambiarse de cama. Los movimientos repentinos durante el sueño profundo pueden ser signos tempranos de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Es normal tener una «mala» noche en la que usted no se encuentre cómodo o le cueste acomodarse en la cama y no pueda dormir.

Dificultad para Caminar o Moverse

¿Siente rigidez en su cuerpo, brazos o piernas? Algunas veces la rigidez desaparece cuando usted se mueve pero si no es así, puede ser una señal temprana de Parkinson. Si usted nota que sus brazos no se mueven al caminar, si siente que sus pies se quedan «pegados» al piso, si siente dolor en la cadera o en los hombros, o si la gente comenta que usted se ve tieso, debería hablar con su médico acerca de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Puede ser que usted tenga dificultad al usar sus manos o sus hombros si se los ha lastimado o ha recibido un golpe fuerte. Otras enfermedades como la artritis pueden causar síntomas parecidos.

Estreñimiento

¿Sufre usted de estreñimiento frecuente? Hacer mucho esfuerzo para poder defecar puede ser un signo temprano de la enfermedad de Parkinson y debe consultar a su médico.
¿Qué es normal? La falta de agua o fibra en su cuerpo puede causarle problemas de estreñimiento. Es posible también que alguna medicina que esté tomando le cause problemas para ir al baño. Si no hay otra razón evidente como una dieta o una medicina, debe consultar con su doctor.

Voz Baja

¿Le han dicho que su voz es muy baja o que suena ronco cuando habla? Si han habido cambios en el volumen de su voz usted debe consultar con su médico para identificar la causa pues puede ser un signo de la enfermedad de Parkinson. Algunas veces usted puede pensar que las personas a su alrededor se están volviendo sordas cuando realmente es su voz la que está cambiando.
¿Qué es normal? Un resfriado, gripe u otro virus pueden causar que su voz suene diferente; sin embargo, su voz debe regresar a la normalidad una vez que usted se haya mejorado.

Falta de Expresión Facial 

¿Le han comentado que se ve enojado, serio o deprimido, aun cuando no está de mal humor? A este tipo de expresiones faciales se las conoce como «aspecto de máscara» y es, al igual que la falta de parpadeo, un signo muy común de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Algunos medicamentos pueden causar este tipo de expresión facial, sin embargo, una vez que usted suspenda los medicamentos, estos síntomas deben desaparecer.

Mareo o Desmayo

¿Se marea cuando se levanta de una silla o de su cama? El mareo o el desmayo pueden ser síntomas de presión arterial baja la cual puede estar relacionada con la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Todos hemos tenido un momento en el que nos hemos levantado rápidamente y nos sentimos mareados, pero si esto sucede con mucha frecuencia, debe consultar con su doctor.

Encorvamiento de la Espalda

¿Ha notado que su postura al pararse ya no es igual? Si usted, su familia o sus amigos notan que usted se está encorvando al estar de pie puede ser un signo temprano de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué es normal? Si tiene dolor debido a una lesión en la espalda, o si está enfermo, es normal algunas veces que usted se encorve un poco. También algún problema con sus huesos puede provocarle este cambio.

Guía para el día a día

En la enfermedad de Parkinson se produce una pérdida gradual de las habilidades motoras, cognitivas y comunicativas que pueden variar mucho de un paciente a otro. Estas limitaciones se ven reflejadas en las actividades de la vida diaria, es decir, todas aquellas acciones, hábitos y gestos que llevamos a cabo de una forma cotidiana en el día a día.

Es necesario que los pacientes se vayan adaptando poco a poco a estos pequeños cambios. Muchas veces adaptarse implica un gran esfuerzo y pueden aparecer sentimientos de impotencia, tristeza y pesimismo, ya que ciertas actividades que antes realizaban sin dificultad ahora se ven necesitadas de atención extra, de llevarlas a cabo de una manera diferente a la que estaban acostumbrados o incluso de llegar a necesitar ayuda de un familiar o cuidador.

Hemos creado una guía sencilla con consejos para facilitar a los pacientes y a sus cuidadores a adaptar su vida a estos cambios que la patología pueda ocasionar ya que muchas actividades cotidianas se pueden llevar a cabo más fácilmente simplificándolas, realizándolas por pasos o con pequeñas «ayudas técnicas» pero que hacen una gran diferencia.

Sabemos que tener la enfermedad de Parkinson cambia la vida de una persona y de los que lo rodean pero cómo llevar la enfermedad, aceptarla, y vivirla siempre dependerá de cada uno. Si se sigue con interés y ganas las indicaciones que pueden ofrecer los distintos profesionales, se puede tener una buena calidad de vida durante mucho tiempo.

Muy Importante: Muchas veces se sentirá tentado a decir: «No puedo hacerlo», ya que realizar ciertas actividades pueden necesitar un esfuerzo extra, y podrán incluso creer que no son capaces de llevarlas a cabo pero recuerden antes de decir «No puedo», ¡inténtenlo!.

Puedes descargar la guía haciendo click aquí: Guía para el día a día